jueves, 31 de enero de 2008

Compartiendo estudio con Antonio Vega

Esta canción fue una de las 5 que "esponsorizaría" Chrysalis de Javier Lozano cuando yo trabajaba con Maaya Thila, equipo de músico-productores formado por ex-miembros de Ella Baila Sola, Undrop, Revolver... Recuerdo que grabamos aquella maqueta en los estudios Track, de Madrid, de madrugada, alternando estudio con Antonio Vega, que grababa de día De un lugar perdido. No era la primera vez que coincidía con él, pues ya ocurrió en Mallorca, cuando él inmortalizaba Anatomía de una ola, de la mano de Bibiloni, en los estudios Swing mientras yo me estrenaba con Si le doy cuerda a mi vida. Cosas... Vamos, que Chrylais acabó mal con mi equipo de productores y yo me quedé en el arcén. Un par de años más tarde rescataría el tema, al que aún hoy no sé como llamar, y lo estamparía en el puesto 4 de mi segundo álbum: Madrid Formentera. Algunas canciones vienen con su nombre puesto; otras, como esta, parece que están incómodas con el que les quieras poner y se retuercen procurando deshacerse de él.